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| FARMACOS, DROGAS Y FATIGA EN LA CONDUCCIÓN |
Fármacos y drogas fruitivas en la conducciónLos efectos de los fármacos en la conducción y en la inducción de choques se conocen mucho menos que los del alcohol, en gran medida por la gran diversidad de medicamentos utilizados en dosis y combinaciones diferentes, todas ellas con efectos variables en las personas. Por ejemplo, los conductores con determinadas afecciones pueden conducir en condiciones más seguras si toman determinados medicamentos [1]. No existen pruebas concluyentes de que la conjunción de medicamentos y la conducción constituyan un riesgo importante en relación con el tránsito. Sin embargo, hay indicios de que entre los conductores ha aumentado la ingesta de sustancias psicoactivas, tanto con fines medicamentosos como fruitivos, a menudo en combinación con alcohol [2-3]. Resulta apremiante investigar esta cuestión. Entretanto, recientes estudios realizados en Francia y el Reino Unido han puesto de manifiesto que el consumo combinado de cannabis y alcohol menoscaba la capacidad del conductor y que entre los conductores que chocan la presencia de esta combinación es más frecuente que entre otros conductores. El problema de la fatiga del conductorSegún un estudio recientemente realizado en Nueva Zelanda [4], el número de choques en la vía pública podría reducirse hasta un 19% si las personas se abstuvieran de conducir: 1) con sensación de somnolencia; 2) habiendo dormido menos de cinco horas en las 24 horas precedentes; o 3) entre las 02.00 y las 05.00 horas. En un estudio anterior en los Estados Unidos [5] se determinaron tres grupos de conductores con alto riesgo de chocar en condiciones de cansancio: los jóvenes, especialmente los varones con edades entre los 16 y los 29 años; los empleados que trabajan en turnos de noche, durante largas horas o con horarios irregulares; y las personas con apnea del sueño o narcolepsia. En otro estudio [6] se identificaron todos estos y otros factores que contribuían al cansancio y a la probabilidad de chocar, como la conducción durante largas distancias, bajo presión, o en carreteras monótonas o poco conocidas, tras el consumo de alcohol, en condiciones meteorológicas extremas, en horas en que se suele dormir, después de haber dormido mal y durante periodos del día (como la tarde) en que el conductor suele sentirse somnoliento. Diversos estudios han llegado a la conclusión de que la fatiga es especialmente frecuente entre los conductores comerciales. Encuestas realizadas en países de ingresos medianos y bajos [7-8] han revelado que los propietarios de empresas de transportes obligan con frecuencia a sus conductores a trabajar durante largas horas o cuando están exhaustos y a conducir a velocidades excesivas. Según estudios realizados en los Estados Unidos [9], la fatiga fue una de las causas del 30% de los choques mortales de vehículos comerciales pesados y del 52% de todos los choques de camiones sin implicación de otros vehículos. En este último caso, el 18% de los conductores admitieron haberse dormido. En muchos países de ingresos altos existen leyes que restringen el número de horas que los conductores comerciales pueden conducir sin descansar, pero la eficacia de estas restricciones, por sí solas, es cuestionable. Según datos disponibles, parece ser más importante la hora del día en que se conduce y los cambios de turno que pueden dar lugar a un aumentó del déficit de sueño y a dificultades en la adaptación a los ritmos circadianos [10]. De las investigaciones [11], se desprende que las leyes deberían responder a las siguientes consideraciones: el riesgo de choque se duplica tras 11 horas de conducción; el riesgo de choque relacionado con el cansancio es 10 veces superior por la noche que durante el día; y deberían preverse tiempo suficiente e instalaciones adecuadas para que el conductor haga pausas en las que pueda descansar, comer y dormir una siesta. EXTRAIDO DE: Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito. Organización Mundial de la Salud, Ginebra.2004 Bibliografía 1.. Judd LL. The effect of antipsychotic drugs on driving and driving-related psychomotor functions. Accident Analysis and Prevention, 1985, 17:319–322. 10. Hamelin P. Lorry drivers’ time habits in work and their involvement in traffic accidents. Ergonomics, 1987, 30:1323. Editado por Juan Edo Martínez |
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